Sea justo consigo mismo. No se atormente. Dejar de fumar no suele ser un acto que uno decide un buen día y lleva a la práctica. Dejar de fumar es un proceso que lleva su tiempo y, en ocasiones, requiere varios intentos.
Supongamos que después de varios días o semanas sin fumar, ha vuelto a encender un cigarrillo. ¿Cómo actuar?
Bien, deténgase a analizar la situación. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo se ha dejado sorprender? ¿Qué podría haber hecho en vez de fumar? Un cigarrillo no tiene por qué llevar, necesariamente, a una recaída total. Procure aprender y salir fortalecido de esta experiencia.
Si ha comprado tabaco, tírelo. Relea las razones por las que quiere dejar de fumar. Dígase que puede conseguirlo, que va a conseguirlo, que merece la pena. Respire profundamente. ¡Dese ánimos!
Hay quien deja de fumar a la primera y quien necesita varios intentos. No se angustie. Siga intentándolo. Lo acabará consiguiendo. Lo sabe. Busque un momento adecuado y empiece otra vez. ¡Animo!
lunes 3 de diciembre de 2007
¿Y si después de todo vuelvo a fumar?
Etiquetas: TRUCOS PARA DEJAR DE FUMAR
“Como me dé por engordar...”
Al dejar de fumar, es posible que gane peso. Hasta 2 ó 3 Kg. serían resultado de los cambios metabólicos que se producen al eliminar la nicotina. Si pasa de este límite, la razón estriba en que come más.
Si al dejar de fumar come más, ello puede explicarse por:
• la nicotina inhibe el apetito, por lo que al suspender su consumo aumentan las ganas de comer;
• al dejar de fumar se recuperan los sentidos del gusto y el olfato, por lo que comer resulta más placentero;
• algunas personas ex-fumadoras intentan compensar, por medio de la comida, la ansiedad que les produce no fumar.
En estas condiciones no es difícil engordar. En todo caso, será una reacción pasajera, que luego se recuperará. Ciertamente, a la persona fumadora la desanima seguir ganando kilos y piensa: “¡Va a resultar peor el remedio que la enfermedad!”.
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